La Terapia Miofascial o Liberación Miofascial es un método que se inició en Pennsylvania a mediados de los años 70 introducido por John F. Barnes. Las técnicas utilizadas para estos tratamientos consisten en unas serie de presiones mantenidas. El fisioterapeuta coloca sus manos de manera muy suave poniendo en tensión los tejidos y liberando el movimiento que quedaba restringido por las adherencias, siendo una técnica muy agradable y llevadera. También se utilizan tratamientos viscerales para mejorar síntomas como, acidez, reflujo, estreñimiento, digestiones pesadas, diarreas, dolores menstruales...
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El fisioterapeuta necesitará toda la información posible sobre anteriores lesiones, para poder determinar el origen del problema, a menudo es necesario explorar zonas distantes a la región donde se manifiesta el dolor, teniendo una visión global dado que el cuerpo ha de considerarse como un todo indivisible. El tratamiento será personalizado y adaptado a las necesidades concretas de cada paciente.